jueves, 10 de mayo de 2012

Apoyos para madres…casadas…



TIENDA DE RAYA

En abril de 2012, la Comisión Nacional de Derechos Humanos estableció que en México hay 26.8 millones de hogares en situación de violencia doméstica. Aproximadamente, según el último censo del INEGI, en nuestro país habemos un poco más de 112 millones de mexicanos. Considerando que en cada hogar en México hay una madre como parte de una familia, podríamos afirmar que una cuarta parte de la población femenina mexicana sufre violencia familiar. Es decir, al menos en casi 27 millones de hogares, hoy 10 de Mayo, en vez de pastel, mañanitas y abrazos, habrá golpes, insultos y maltrato.
Desafortunadamente, muchas madres mexicanas, que escogieron la opción del matrimonio como la vía para consolidar una familia, han tenido que aguantar “su cruz” por muchos años, muchas veces con un marido holgazán, al que hay que hacerles “sus chilaquilitos pa la cruda” con tal de evitar otra golpiza, o que el furibundo esposo le tire por los suelos la olla de atole y tamales que venderá muy temprano, para sacar al menos pa´l gasto diario.
Estas mujeres casadas, a pesar de las condiciones en que sobreviven, reciben poco o nulo apoyo de programas sociales. Si van a pagar el predial, encontrarán anuncios de descuentos especiales para personas de la tercera edad o para madres solteras, pero para ellas, nada. Programas de nutrición, festejos del día del niño, promociones especiales sólo para hijos de madres solteras, pero para sus hijos, hijos de matrimonio, institución básica y celular de nuestra sociedad, nada.
Bueno, rectifico. Si hay apoyos para madres casadas. Son los programas del DIF y otras instituciones para la atención de la violencia familiar. Si corren con suerte, una vez que lleguen bien madreadas, que se les noten los moretones por lo menos, les darán asesoría legal y una despensa. Y tal vez un curso de manualidades o talleres con material reciclado. Y de regreso a la casa, a seguir sufriendo violencia, porque no hay de otra.
¿Qué propongo? Que toda mujer que es madre, con necesidad y talento como lo son la mayoría en México,  debería ser apoyada, independientemente de si es casada o soltera, viuda o divorciada. En sus manos está el evitar que los hijos dejen de ir a la escuela, y que se formen como buenos ciudadanos. Toda madre, por el simple hecho de serlo, debería ser considerada dentro de la política pública, para ofrecerle servicios médicos y educativos de calidad. Ellas deberían tener la prioridad en cualquier apoyo o programa de gobierno.  No estoy en contra de las madres solteras, aclaro, en lo que no coincido es que a ellas se les apoye más por la premisa de que no cuentan con “un hombre en su vida” que las  “mantenga”.
“Mantenidas” o no, todas las madres deberíamos tener derecho a educarnos, a becas, a servicios asistenciales y a ser reconocidas como pieza fundamental de una sociedad más justa. Por eso, mi felicitación el día de hoy va para todas aquellas madres casadas, que detrás de una estufa o de un escritorio, cocinan un mejor futuro para México.
Usted apreciable lector ¿Qué opina?
Hasta la próxima.

lunes, 7 de mayo de 2012

Gana la izquierda en Francia…y en la mesa del debate….


TIENDA DE RAYA…
Ayer Francia, después de 17 años, retornó al modelo económico socialista. Hollande, el ganador, representará un gobierno que revisará con lupa la política neoliberal de Sarcozy, distinguida por la corrupción y el destrozo a la política social que lo llevaron a la debacle electoral en la primera y segunda vuelta en estas elecciones.
Sarcozy encabezó una política de comparsa de la política neoliberal e intervencionista de Estados Unidos, promoviendo la eliminación de subsidios a la educación superior, el ataque a la libertad sindical (que en Francia si existe) y el envió de tropas a Irak, en apoyo a una guerra absurda. Pero, como en Francia la gente SI RAZONA, en esta elección mediante el ejercicio libre del voto, le dieron las gracias al neoliberalismo y decidieron regresar a las tesis socialistas, que son necesarias cuando una economía está en crisis, ya que es el Estado el que debe controlar las fuerzas del mercado para lograr un bienestar social, ya que la “mano invisible” curiosamente solo es pródiga con empresarios coludidos y corruptos.
Lamentablemente, en México, seguimos aplaudiendo la economía de libre mercado, pretendiendo tanto el PRI como el PAN seguir por el mismo camino. Lo que vimos ayer en el debate confirma mi dicho. Y lo peor, el Partido de la Mamá de Chucky se sumó en esta mesa al discurso machacante que nos intenta convencer que la solución de la crisis es la privatización de amplios sectores que deberían estar en manos del Estado, desde  la extracción de crudo hasta la ejecución de penas.
Calificaré, en mi humilde opinión, la participación de los candidatos participantes en el primer debate antes de las elecciones federales del próximo 01 de Julio. Peña Nieto, cínico, Vázquez Mota, absurda, López Obrador, bipolar, y Quadri, perverso.
El candidato del PRI se mostró amnésico, desconcertado por el ataque en su contra de cifras, encuestas y amistades y parentescos incómodos; pero muy hábil para manejar verdades a  medias. Es cierto que el PRI ganó la gubernatura del Estado de México el año pasado con el 65 % de votos a favor. Lo que Peña Nieto no aclara es que sólo el 50% del padrón electoral mexiquense acudió a las urnas. Siendo el Estado de México uno de los estados con el mayor número de electores, el abstencionismo sólo nos refleja hartazgo y desconfianza, aunque Peña Nieto presuma que los mexiquenses calificaron positivamente su gobierno en las urnas.
Vázquez Mota se empeña en vendernos PAN viejo. El gobierno que ella pretende encabezar sería como un expendio de pan frío, de esos que el Osito abre para las amas de casa de bajos recursos, que logran comprar pan de caja con la vida de anaquel agotada a precio más bajo, pero con la promesa de que “todavía está bueno”.    Incongruente porque, a pesar de doce años de gobierno panista, del cual ella fue pieza clave al menos en los últimos seis, “ora sí” se van a impulsar las reformas estructurales pendientes para impulsar la economía, “ora si” se va a promover la educación de calidad y “ora si” se va a apoyar a las madres de familia para que puedan darle una mejor nutrición a sus familias. ¿No fue Chepina la que impulsó el programa OPORTUNIDADES durante el sexenio calderonista? ¿Por qué ahora nos dice que hay hambre y pobreza en México si se supone que la aplicación de dicho programa fue rotundamente exitosa cuando ella encabezó la SEDESOL? Mentirosa, falaz y beligerante, Vázquez Mota jugó sucio al usar la memoria de una niña para revivir su campaña. Fue lo único cierto que dijo Peña Nieto.
El Peje se mostró atrapado en el pasado, perseguido por la mafia que se adueñó del poder, con un discurso gastado y que la vox populi difícilmente asimila, pero con los pelos de la burra en la mano. Podremos coincidir en que López Obrador tiene delirio de persecución salinista, pero lo que es innegable es que lo que México necesita es un cambio verdadero, basado en un gobierno honesto, como él lo postula. La corrupción no es un mal necesario, como lo pregonan los que se han enriquecido inexplicablemente en los últimos veinte años. La deshonestidad es un indicador que señala una de las razones más poderosas que detienen el crecimiento económico: un gobierno corrupto genera desconfianza en la inversión directa, la que genera empleos, y abre la puerta para la inversión indirecta, la que especula y juega solo en la Bolsa de Valores, pero que no produce ni promueve la creación de más empresas.
Pero lo peor, para mí, fue la participación del Hijo de la Gordillo y del Dr. Chunga.  En plan fresa, señaló el oso de los políticos que se tiran lodo y se sacan la lengua. Y se lanzó con todo a favor de la privatización de la economía, criticando al socialismo y las tesis que promueven un Estado Nacionalista e Interventor a favor de los 57 millones de pobres que hay en México.  Parece que no le informaron el triunfo de socialismo en Francia. Seguramente millones de franceses son también unos ignorantes y pendejos, como todos los políticos que él critica.
Perversa no solo su participación en el debate, sino la campaña que promueve el voto a favor de Quadri, ya que convoca el voto de los libres y de los ciudadanos. ¿Ciudadanos libres? ¿Cuáles? Seguramente se refiere a los que no viven bajo el yugo sindical, venta de plazas y prebendas que arriesgan impunemente la calidad de la educación en México, y que han “distinguido” el liderazgo de Elba Esther Gordillo, fundadora de Nueva Alianza, al frente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación.  Votar por Quadri es votar por la Mamá de Chucki, que no se nos olvide.
En fin, convoco desde este intento de columna a seguir el ejemplo de Francia, que desde 1789 nos ha dado lecciones muy claras de lucha por nuestro derecho a la libre elección, a la democracia y por los derechos humanos, por encima del poder imperialista que desdeña las necesidades más apremiantes del pueblo, en quien radica, esencialmente el poder soberano.
Usted apreciable lector ¿Qué opina?
Hasta la próxima.

viernes, 4 de mayo de 2012

La diferencia entre el rollo electoral y el discurso de género…




Desafortunadamente, y a pesar de las campañas más abiertas y debatidas que hemos tenido en los últimos veinte años, seguimos padeciendo el lenguaje neutral en los discursos electorales, y pocos utilizan lo que yo llamo “discurso de género”.
La neutralidad en el discurso, en el lenguaje y en el actuar es una forma reconocida de violencia sicológica. Cuando decimos, por ejemplo en casa “quiero mucho a mis hijos”, estamos neutralizando, y no diferenciando, porque comúnmente como hijos entendemos a los niños y niñas del  hogar. Sin embargo, el vocablo “hijos” es un término masculino, que excluye veladamente a lo femenino.  En cambio, utilizamos discurso de género cuando decimos “Quiero mucho a mi familia”. Familia es un vocablo incluyente, donde caben todas las personas a quienes prodigamos nuestro afecto, sin distinción de sexo o condición.
No confundamos el discurso de género con las paparruchadas foxistas de abusar en el lenguaje de las y los términos para pretender incluir a todos y a todas. Vaciladas de este tipo son incluso lenguaje machista, que pretende tomar en cuenta al género femenino por la simpleza de mencionarlo en el discurso. El género se entiende como un rol asignado socialmente a cada persona. Y así como hay rol femenino y masculino, también existe el rol del bombero, o del policía, o de la enfermera, ya que la sociedad espera que cada uno actúe y responda con ciertas aptitudes en su desempeño social. Ahí está el detalle, dijera Cantinflas.

El rol femenino se identifica con “la señora de la casa” o con “usar falda pero gobernar con muchos pantalones”. Es decir, el valor de una mujer se asienta en cumplir con las tareas domesticas asignadas socialmente en forma exclusiva al género femenino, y gobernar y ejercer el  poder se asocia con una característica masculina, como usar pantalones. Perdón, pero su servidora, ni es la señora de la casa por lavar trastes ni es abogada por “usar pantalones”. 

El discurso de género es un discurso de compromiso, que diferencia y puntualiza, que incluye y compromete. Seguramente por eso no lo utilizan en las campañas electorales. En primera, por que los candidatos y candidatas desconocen a su electorado, y en segunda, porque confunden promesa con compromiso, siendo fieles al refrán “prometer no empobrece, dar es lo que aniquila”. 
Y va un ejemplo. Mi amiga Paty Cánovas, en rollera entrevista con mi estimado Nicanor Badillo, prometió “legislar” cuando sea diputada por el Tercer Distrito Electoral de Veracruz.  Muy bien, porque seguramente ella será la próxima diputada que represente a Tuxpan en el Congreso. A pesar de su discurso neutralizante,  es la más coherente entre el Chilango Incomprendido y el Dr. Doolitle Tuxpeño (por aquello que es médico pero trabaja con animales).

Pero volviendo al punto, te pregunto Paty, legislar….¿para qué?...¿para quién?....Dejando atrás la vaguedad de “legislar” así nomás por ocurrencia, te encargo que legisles, por ejemplo, para regular a las sociedades financieras (Compartamos, Finsol, Micronegocios Azteca, etc…), que se han convertido en el azote de muchas mujeres, en su mayoría madres solteras o en condiciones de pobreza muy lamentables. Las sociedades financieras con esquemas solidarios no son reconocidas como instituciones de banca y préstamo, por lo que no las supervisa la Comisión Nacional Bancaria y de Valores y no están sujetas a reglas claras para la cobranza en caso de cartera vencida, como los bancos.
Entonces, si una dama se involucra en un grupo de financiamiento, de al menos diez mujeres, obtiene un financiamiento gradual de dos mil a cinco mil pesos, bajo un esquema de solidaridad, que se traduce en que todas las integrantes del grupo se hacen responsables, sin que haya juicio o demanda judicial de por medio, de los “créditos” que alguna de ellas no pague. Como quien dice, se cobran a lo “chino”. Por ello, aunque hayas cumplido con tus pagos semanales, sufrirás el acoso y groserías de los agentes de las financieras, que deveras se pasan de verde con la señoras, llegando a los insultos y hasta los jaloneos, para que se pongan al corriente con los pagos con amenaza de cárcel o embargo.

Urge, Paty, por eso, meter en cintura a las financieras, incluir en la ley que estos mecanismos de financiamiento sean supervisados y sancionados para evitar estos abusos, que orillan a las personas a comprometer su patrimonio para pagar una deuda que no es suya, o incluso, sin temor de exagerar, al suicidio. Ora que seas diputada, revisa la legislación al respecto y elabora tu proyecto de reforma. Muchas mujeres de tu Distrito te lo agradecerán.
¿Ya ven que si hay diferencia entre el rollo electoral y el discurso de género?
Usted apreciable lector ¿Qué opina?
Hasta la próxima.

martes, 1 de mayo de 2012


TIENDA DE RAYA…
LO QUE FALTA EN LAS CAMPAÑAS…
Más grises que calcetines viejos, están las campañas para la diputación federal y la Presidencia de la República. Y puede ser por dos cosas: viejos son los esquemas que se siguen promoviendo como promesas electorales, y grises, oscuros son los candidatos y candidatas que encabezan las fórmulas partidarias que buscan el voto.
Todos y todas las que aspiran a algún cargo popular pretenden representar al pueblo gestionando programas asistenciales, vales de medicinas y apoyos para madres solteras y personas de la tercera edad. Pero ninguno habla de tareas fundamentales como gobernar y legislar que deberían distinguir a quien habita ya sea el Palacio Nacional o se acomoda en un curul en el Congreso. Los candidatos no incluyen en sus discursos tareas porque, simplemente, no tienen idea alguna de lo que realmente significa gobernar o hacer normas.
Gobernar significa dirigir, programar, distribuir y equilibrar las fuerzas sociales que conviven en una sociedad para lograr la armonía y la paz pública. Gobernar hoy se confunde con criticar y romper, desmadrar y ceder espacios a los poderes fácticos ante la incapacidad e ignorancia de quien “desgobierna” este país.
Y de legislar, ni hablamos. Tragedias como la pasada del accidente carretero en Álamo Temapache nos debería llamar la atención  en el sentido de que, como ya se alertó en algunos medios, nuestras leyes permiten el tránsito de unidades pesadas del doble de tonelaje que en países desarrollados como Canadá y países europeos. ¿Son mejores aquellas leyes que las mexicanas?  La respuesta es un rotundo no.  La diferencia es que en los países desarrollados, los diputados no se dedican a repartir juguetes y mochilas de casas de préstamo, se dedican a hacer leyes. Leyes socialmente responsables que buscan disminuir el impacto de las fuerzas económicas en el bienestar del pueblo. En cambio, en México, los diputados, en su mayoría, están al servicio de todo el que usted guste imaginarse, menos del pueblo, que curiosamente, le regala su voto cada tres años.
En fin, mi voto sigue siendo izquierdista, voto necio que busca un representante popular que luche por el interés común y no solo el propio. Aunque las actuales campañas no vislumbren más que una nueva camada de diputados comodines, por inútiles e inservibles, y un presidente, otro más, entreguista y limosnero de la economía neoliberal y de los mexicanos más ricos del mundo.
Usted apreciable lector ¿Qué opina?
Hasta la próxima.